Alerta BOELas leyes que te afectan, sin tecnicismos

Cómo funciona una acción ciudadana

Una acción ciudadana es una petición formal dirigida al organismo que dictó una norma. No es una recogida de firmas simbólica ni una campaña en redes: se registra oficialmente y abre un expediente al que la Administración está obligada a contestar.

De dónde sale cada acción

Todo empieza en una alerta del boletín. Cuando el análisis detecta un impacto cívico alto (un recorte real de derechos, no un trámite), esa alerta pasa a una cola de estudio.

Ahí se comprueba una por una si la petición es admisible: que el órgano al que nos dirigimos pueda de verdad hacer lo que le pedimos, que no exista un recurso o procedimiento específico que desplace a la petición, y que lo solicitado quepa en su margen de decisión. Es el filtro del artículo 8 de la Ley Orgánica 4/2001, y la mayoría de las alertas no lo pasan. Preferimos abrir pocas peticiones sólidas que muchas inadmisibles.

Por qué pedimos apoyos antes de presentarla

Legalmente no harían falta: una sola persona puede peticionar. Pero una petición que nadie respalda es un escrito de una persona a un ministerio, y eso no cambia nada. Sin alcanzar el umbral de apoyos no la presentamos, porque lo que le da sentido es que haya gente detrás.

Por eso el apoyo se confirma por correo electrónico. Un contador que cualquiera pudiera inflar recargando la página no serviría para decidir nada, y menos aún para sostenerlo delante del organismo. Cada apoyo es una dirección que ha pulsado un enlace.

Pedimos nombre y correo. No pedimos DNI: quien presenta la petición es el proyecto, y sólo quien la presenta debe identificarse ante la Administración. Tu nombre sólo se adjunta al escrito si marcas la casilla que lo autoriza expresamente.

Qué pasa cuando se presenta

La petición entra en un registro oficial y, a partir de ahí, corren tres plazos que marca la ley:

Publicamos la respuesta sea cual sea: estimada, estimada en parte, desestimada o inadmitida. Y si el plazo vence sin contestación, también lo publicamos: el silencio de un organismo ante una petición ciudadana es información relevante.

Puedes presentarla tú también

Apoyar no es lo único que puedes hacer, ni lo que más pesa. En la página de cada acción hay un escrito ya redactado, listo para descargar, con instrucciones de dónde registrarlo.

Si lo presentas en tu propio nombre, abres tu propio expediente: el organismo tiene que contestarte a ti por separado, con sus propios plazos. Diez personas presentando la misma petición no son un apoyo multiplicado, son diez procedimientos que alguien tiene que responder uno a uno.

Qué no hacemos

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